Niña de dos años muere tras ser rescatada de un barco de migrantes en Canarias | Desarrollo global

Una niña maliense de dos años que fue rescatada de un barco de migrantes y resucitada en un muelle de las Islas Canarias la semana pasada ha fallecido en el hospital, convirtiéndose en la última víctima de la peligrosa ruta atlántica entre África y Europa.

La niña era una de las 52 personas que viajaban en un barco que partió del pueblo de Dakhla en el Sahara Occidental rumbo al archipiélago español.

El barco, que transportaba a 29 mujeres, 14 hombres y nueve niños, fue encontrado el martes pasado por el servicio de salvamento marítimo español. Muchos de los ocupantes mostraron signos de hipotermia y deshidratación después de estar en el mar durante cinco días.

Fueron llevados a tierra en el puerto de Arguineguín en Gran Canaria, donde los trabajadores de Cruz Roja corrieron a salvar a la joven, que estaba inconsciente y cuyo corazón se había detenido. Imágenes de sus frenéticos esfuerzos por resucitar al niño han aparecido en los medios españoles, recordando aún más los peligros de la ruta del Atlántico, que se ha cobrado 19 vidas en lo que va de año.

La niña fue trasladada a la unidad de cuidados intensivos de un hospital infantil de la capital de la isla, Las Palmas, donde falleció el domingo.

El primer ministro español, Pedro Sánchez, describió su muerte como «Como un grito que toca todas nuestras conciencias», añadiendo: «No hay palabras para describir tanto dolor».

Ángel Víctor Torres, presidente regional de Canarias, tuiteó: “Hemos visto las imágenes dolorosas de su llegada a las islas y hoy de su muerte. [She] es el rostro del drama humanitario de la migración… Ella buscaba una vida mejor. Ella tenía dos años.

La muerte del niño se produce poco más de cuatro años después de que el cuerpo de Samuel Kabamba, un niño de cuatro años de la República Democrática del Congo que murió tratando de llegar a Europa con su madre, quedó varado en una playa en el sur de España.

La muerte de Samuel y su madre, Véronique Nzazi, generó llamados a una mayor acción para reducir los riesgos migratorios, y también generó comparaciones con Alan Kurdi, el refugiado sirio de dos años cuya muerte en 2015 obligó brevemente al mundo a enfocarse en lo humano. costo de la crisis migratoria.

Más de 40.300 personas llegaron a España por vía marítima el año pasado, incluidas más de 25.000 en Canarias, lo que provocó la deformación de la infraestructura de recepción del archipiélago.

Los conflictos, los cierres de fronteras terrestres forzados por la pandemia de Covid y el fortalecimiento de los controles en algunos países del norte de África han llevado a las bandas de contrabandistas a reactivar el largo y peligroso cruce del Atlántico. Al menos 593 personas murieron en ruta a Canarias en 2020, frente a 210 en 2019 y 45 en 2018.

El mes pasado, la policía española publicó fotografías y videos de personas que intentaban llegar a Europa desde el norte de África escondiéndose en botellas rotas y bolsas selladas de ceniza tóxica.

Los ministros griegos, italianos, españoles, chipriotas y malteses se reunieron en Atenas el domingo para reiterar sus llamados a la solidaridad en la gestión de la migración masiva a la UE, insistiendo en que la carga debe compartirse de manera más equitativa con otros países del bloque.


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